5 señales de sufrir problemas circulatorios

08.08.2018

Antes de hablar de las 5 señales de sufrir problemas circulatorios, queremos hacerlo de la importancia de tener una buena circulación sanguínea. A pesar de la creencia popular, no se trata de un problema asociado únicamente a la tercera edad sino que afecta a personas de todas las edades.

5 señales de sufrir problemas circulatorios

¿Cómo sé si sufro problemas circulatorios?

Nuestro cuerpo está compuesto por una compleja red de arterías y venas que bombean constantemente sangre para su buen funcionamiento. En esa sangre viajan nutrientes, hormonas y proteínas que garantizan que nuestro organismo funcione tal y como debe.

Los hábitos poco saludables nos hacen sufrir problemas circulatorios. Si no puedes cuidarte en tu día a día como te gustaría, este artículo te descubrirá las 5 señales que indican si sufres una mala circulación

Una mala alimentación, un índice elevado de colesterol o una vida sedentaria son malos hábitos y cada vez más habituales. Estas tendencias nos quitan salud y calidad de vida y, con el paso del tiempo, pueden provocarnos sufrir problemas circulatorios.

Si no encontramos el modo de mejorar nuestros problemas circulatorios, el paso del tiempo puede jugarnos una mala pasada y causarnos graves daños. Enfermedades cardiovasculares, daños del sistema hepático y diabetes pueden ser algunas de las consecuencias.

Por eso, antes de que sea demasiado tarde, queremos mostrarte las señales a las que debes prestar atención para evitar males mayores.

Manchas en la piel, síntoma de sufrir problemas circulatorios.

Es uno de los síntomas más visibles de esta problemática ya que es detectable con un simple vistazo. Las manchas, un color de piel cambiante e, incluso, sequedad notable en nuestra epidermis son señal de que nuestra sangre no tiene la fluidez necesaria. En particular, uno de los primeros síntomas de sufrir problemas circulatorios es la aparición de unas manchas rojas o moradas que aparecen en los pies o en la parte baja de las piernas. En un primer momento, presentan un color violeta que pueden derivar en pequeñas úlceras.

Hinchazón en los pies

Cuando existe déficit de circulación sanguínea, y por tanto, problemas circulatorios, nuestras extremidades son las que más sufren. Pies y manos dejan de recibir el aporte necesario de oxígeno y nutrientes aportados en sangre. Cuando no llega esa cantidad de sangre, nuestro organismo intenta reducir esa descompensación mediante la acumulación de líquidos (edema).

Esa falta de sangre provoca que nuestros pies se amoraten y se hinchen de manera regular.

Pérdida de cabellos y debilidad en las uñas

La pérdida de cabello y uñas débiles pueden ser síntoma de una mala alimentación o estrés. De todos modos, y relacionándolo con este artículo, también puede significar que no estemos recibiendo la cantidad necesaria de nutrientes para una buena circulación sanguínea.

La mala circulación provoca un cabello seco y con aspecto maltratado y con tendencia a la caída. Además, también podemos notar quemazón en las uñas así como una fragilidad exagerada. Incluso pueden llegar a romperse al mínimo roce o toque.

Resfriados e infecciones continuos

Este es un indicio importante y que habitualmente suele pasar inadvertido. Un sistema inmunitario debilitado y con las defensas bajas se asocia a una circulación sanguínea inadecuada o insuficiente.

Cuando el flujo sanguíneo es más lento, nuestro cuerpo deja de detectar y de combatir los patógenos que provocan enfermedades. Y si lo hacen, no tienen la misma eficacia que anteriormente. También si contraemos enfermedades con mucha facilidad será probable que suframos problemas circulatorios.

Manos y pies fríos

Se trata de un síntoma realmente común y habitual. Cuando nuestro flujo sanguíneo lo hace a una velocidad adecuada, nuestra temperatura corporal se mantiene constante.

Sin embargo, cuando la circulación es lenta, la temperatura de nuestro cuerpo se inestabiliza y se vuelve variable. A veces, el hecho de que nuestras manos y pies estén fríos, puede deberse a hipotiroidismo, síndrome de Raynaud o bien a una anemia.

Otra de las consecuencias más habituales puede ser la aparición de un cansancio o agotamiento profundo. A menor cantidad de oxígeno y nutrientes en sangre, el organismo se siente más débil y aparecen antes la fatiga  y el malestar.

Nuestra recomendación ante la aparición de cualquiera de estos síntomas es la visita inmediata a tu médico de cabecera o especialista. Su ayuda te permitirá saber qué pautas seguir para poder recuperarte y volver a tu vida normal con una sonrisa.

4 formas de mejorar la circulación

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2 opiniones en “5 señales de sufrir problemas circulatorios”

  1. Durante el mes Julio y agosto tengo un cansancio extremo y mis piernas no me aguantan por e fuerte dolor qué tengo y no consigo de ningún modo que estos dolores no sean tan fuertes dejándome sin poder caminar estos meses son muy malos para tener asistencia médica.

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