Alodinia: la hipersensibilidad al dolor

16.12.2016

Alodinia, hipersensibilidad, hiperalgia… ¿Te imaginas sentir dolor cuando alguien te abraza, cuando te cepillas el pelo o, simplemente, cuando abres la puerta del congelador? Hoy en nuestro blog hablamos de la alodinia, un extraño dolor que padecen a diario cientos de mujeres y de hombres.

Alodinia

Recordando lo que es la alodinia

Nunca viene mal repasar el significado de un término, ¿verdad? La alodinia se puede definir de muy diversas formas, pero quizá la más sencilla sea la que encontramos en una fuente web de calidad como es la de CCM Salud. Los profesionales de este entorno web la definen como una sensación de dolor producida por un estímulo que, en principio, no debería dar lugar a ese dolor. En pocas palabras: la alodinia se podría definir como una hipersensibilidad al dolor.

Un ejemplo rápido: imagina que tropiezas ligeramente con una persona en el autobús, el roce es muy ligero y no tiene mayor importancia para ti, pero una persona que sufra alodinia sufrirá un intenso dolor en la parte de su cuerpo que haya rozado con ese obstáculo, un dolor semejante al que tú sentirías si te golpearás bruscamente contra una pared.

La alodinia, una explicación a un curioso fenómeno

Si te paras a pensarlo, verás que la alodinia es una sensación muy extraña. ¿Por qué puede producir dolor un simple abrazo o un roce fortuito? ¿Qué es lo que ocurre en el organismo de las personas con alodinia para que un simple contacto se convierta en una experiencia terriblemente dolorosa?

La explicación la encontramos en el origen de esa hipersensibilidad al dolor: los nociceptores o receptores sensitivos del cuerpo humano encargados de percibir una señal de dolor y de trasmitirla al órgano “mágico” que toma todas las decisiones: el cerebro.

Los nociceptores se encuentran distribuidos a lo largo y ancho de nuestro cuerpo: en los músculos, en las articulaciones, en la piel… Si se produce una disfunción en todos o en alguno de estos receptores sensibles o sensitivos, la señal de presión, abrazo, roce, etc., se puede malinterpretar, traducir como dolor y enviar al cerebro una señal equivocada. Es, en pocas palabras, lo que sucede con las personas que sufren alodinia.

Tipos de alodinia

Hay varios tipos de ese extraño dolor, pero los más frecuentes serían dos:

La alodinia táctil. La sensación de dolor aparece cuando se toca alguna parte del cuerpo de la persona con esta disfunción. Un ejemplo de alodinia táctil sería el roce de una mano en el rostro, el dolor que aparece simplemente peinándonos, etc.

La alodinia térmica. Caracterizada porque el dolor surge en respuesta al calor o al frío. La alodinia térmica puede surgir incluso con gestos tan cotidianos como abrir el frigorífico para coger un yogur.

Causas de la alodinia

La alodinia es síntoma de varias afecciones y patologías como, por ejemplo, la diabetes o las lesiones medulares, pero hay una enfermedad crónica incurable que se suele asociar casi inmediatamente a la alodinia: la fibromialgia.

En el blog de las personas que viven con dolor publicamos hace tiempo una interesante Guía para tratar la fibromialgia y que puedes descargar pulsando aquí.

En esa Guía sobre la fibromialgia te contábamos en detalle las causas de la fibromialgia, la importancia del tratamiento psicológico y, por supuesto, los diferentes tratamientos para aliviar la alodinia y el resto de síntomas característicos de esta penosa afección.

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