¿Cómo tratar el síndrome de piernas cansadas?

11.03.2020

El síndrome de piernas cansadas se caracteriza por una sensación de pesadez en las piernas. Esto se debe a una insuficiencia venosa que provoca una mala circulación en las extremidades inferiores.

Este síndrome acaba afectando a la calidad de vida de quienes lo padecen, ya que provoca molestias a la hora de mover las piernas, caminar o simplemente al permanecer de pie.

En el post de hoy te contamos cuáles son las causas del síndrome de piernas cansadas y cómo tratarlo.

piernas cansadas

Síndrome de piernas cansadas

El síndrome de piernas cansadas aparece cuando los vasos sanguíneos no conducen la sangre con normalidad, estancándose en las piernas y filtrando líquido a los tejidos.

Cerca de tres millones de personas en España padecen síndrome de piernas cansadas, siendo una patología que afecta más a mujeres que a hombres. Se estima que una de cada dos mujeres padecerá de piernas cansadas a lo largo de su vida.

Los síntomas más habituales del síndrome de piernas cansadas son:

– Pesadez y cansancio

Dolor

– Hinchazón alrededor de los tobillos y pantorrillas (especialmente cuando hace calor)

– Calambres musculares

– Sensación de adormecimiento de las piernas (parestesia)

– Picor y agujetas

– Varices

Causas

Algunos factores de riesgo para la aparición del síndrome de piernas cansadas son:

Edad: a partir de los 65 años las probabilidades de padecer problemas circulatorios son más altas.

Genética: el riesgo de padecer síndrome de piernas cansadas es mayor si nuestros progenitores lo presentan.

Sedentarismo: la falta de ejercicio propicia problemas de circulación.

Ocupación laboral: pasar muchas horas de pie o muchas horas sentado pueden causar la aparición del síndrome de piernas cansadas. Es el caso de profesionales de la peluquería, enfermería, azafatas, oficinistas, chóferes, etc.

Cambios hormonales: durante el período menstrual el cuerpo experimenta una serie de cambios que pueden derivar en retención de líquidos, provocando dolor y malestar en las piernas.

Mala alimentación: las personas que padecen sobrepeso u obesidad tienen un riesgo más elevado de padecer problemas en las piernas, ya que han de soportar un peso más elevado del que se puede aguantar.

Altas temperaturas: el calor hace que las paredes de las venas se dilaten más de lo habitual, favoreciendo una mayor acumulación de sangre y retención de líquidos en las piernas.

Tabaco: el humo del tabaco contiene sustancias nocivas que lesionan las venas y las predisponen a una afectación de las válvulas venosas a medio o largo plazo.

¿Cómo tratarlo?

El síndrome de piernas cansadas es una patología vascular, por lo que puede desencadenar en hemorragias internas o trombosis. Por eso es importante tomar una serie de medidas para prevenir y tratar los problemas de circulación:

Alimentación: seguir una dieta saludable y rica en fibras, evitando el alcohol, refrescos azucarados y alimentos fritos o procesados. Una alimentación rica en verduras, frutas frescas, legumbres, cereales integrales y frutos secos favorece el tránsito intestinal, contribuyendo a reducir el riesgo de varices y hemorroides. Por el contrario, un exceso de sal empeora la retención de líquidos y agrava posibles edemas en las piernas. Mantén tu peso dentro de los límites en función de tu talla y complexión.

Ejercicio físico: es aconsejable realizar al menos 30 minutos de actividad física al día. La piscina, la elíptica y la bicicleta, así como el pilates y el yoga, son buenas opciones. En cambio, hay que evitar los ejercicios con pesas en las piernas.

Hidratación: es fundamental beber mucha agua para mantenerse hidratado, así como usar cremas que activen la circulación. También son buenos los zumos o licuados de frutas como uvas, naranja, arándanos, limón o fresas, ya que son ricas en flavonides y antioxidantes, mejorando la circulación.

Evitar pasar muchas horas al sol: el calor no favorece una buena circulación, ya que provoca hinchazón de las extremidades inferiores. Combina la exposición al sol con incursiones en el agua para reactivar la circulación.

Baños de agua fría: el agua fría favorece la circulación, además de relajar los músculos.

Utiliza ropa y calzado adecuado: se recomiendan prendas que no sean muy ceñidas y zapatos con un tacón no muy alto.

Pon las piernas en alto: elevar las piernas durante unos 10 minutos al día facilita la circulación venosa. Además, dormir con las piernas en alto mejora la recuperación.

Evita estar de pie o sentado muchas horas seguidas: de vez en cuando camina un poco o haz ejercicios de piernas.

Y si quieres saber más sobre el síndrome de piernas cansadas y cómo mejorar tu circulación, descárgate esta guía gratuita.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *