Contractura muscular, ¿qué puedo hacer?

27.04.2017

Las contracturas son unas lesiones muy comunes, ya sea entre deportistas como entre personas sedentarias, mayores, con estrés o que adopten malas posturas. Hoy en el blog de las personas que viven con dolor te damos unos consejos para tratar la contractura muscular.

Contractura muscular, ¿qué puedo hacer?

Contractura muscular, ¿qué es?

La contractura muscular es una contracción del músculo. La lesión radica en la continuidad de esta contracción en el tiempo, de forma involuntaria queda la musculatura en constante tensión.

En condiciones normales, un músculo se contrae y se distiende, pero en algunos casos, una zona del vasto muscular no se relaja, y sigue contraída. Esta zona se mantiene dura e hinchada, de ahí que el paciente note un abultamiento al tacto, vulgarmente llamado ‘nudo’.

Una contractura no es una lesión grave, pero sí molesta y nos puede impedir realizar determinados gestos con normalidad y sin dolor.

Si en tu caso el dolor muscular se sitúa en la espalda, puedes consultar el artículo “Dolor muscular de espalda: síntomas y remedios“.

¿Qué tipos existen?

Dentro de las contracturas musculares se puede distinguir entre las originadas durante un esfuerzo físico o las que aparecen con posterioridad a este, y las residuales, que acompañan a otra lesión.

  • Durante un esfuerzo. Al realizar cualquier ejercicio físico el organismo metaboliza sustancias activas para producir el movimiento. Este proceso origina que estas sustancias se transformen en desecho o sustancias inactivas, los metabolitos. Cuando el esfuerzo, por falta de entrenamiento o la dureza de éste, es elevado, el organismo es incapaz de depurar estos metabolitos a través del torrente sanguíneo, entonces se acumulan y generan dolor e inflamación.
  • Posterior al esfuerzo. En este caso, la lesión aparece por la incapacidad del músculo de volver a su estado de reposo.
  • Tras una lesión grave (una rotura de fibras, una fractura, un esguince, un fuerte traumatismo), la musculatura adyacente a la zona lesionada tiende a contraerse como mecanismo de protección. Esta contracción con fines protectores, hace que una vez subsanada la lesión principal, esa musculatura contigua quede contracturada.

En uno de nuestros artículos te explicamos además los dolores musculares por todo el cuerpo.

Contractura muscular, ¿cómo se puede prevenir?

La mejor forma de prevenir una contractura muscular y evitar recaídas será teniendo en cuenta estos cuatro puntos:

  1. Evitar gestos o movimientos repetitivos. Si es inevitable repetir un gesto por motivos deportivos o laborales, es conveniente realizar pequeñas rutinas de ejercicios de estiramientos y movilidad articular (de entre cinco y diez minutos) de las zonas expuestas a la lesión.
  2. Adoptar una correcta higiene postural. Una mala postura provoca contracciones forzadas de la musculatura de forma continuada; a mayor tiempo de postura incorrecta, mayor contractura se provocará. Además de adoptar posturas correctas se debe emplear material que garantice estos principios, como una silla ergonómica para el despacho o un colchón de calidad para el descanso.
  3. Antes de emprender ninguna actividad física, es imprescindible un calentamiento acorde con el esfuerzo a realizar. Adquirir la temperatura muscular y la activación articular adecuada antes de un ejercicio es la mejor forma de prevenir una posible lesión.

¿Qué tratamientos existen?

tratamientos-contractura-muscular

El tratamiento de una contractura muscular se basa en seguir unas sencillas pautas, gracias a las cuales se pueden minimizar e incluso eliminar sus efectos sin necesidad de grandes rehabilitaciones.

  1. Alejarse del mecanismo lesional. Si un ejercicio o la repetición de un gesto crea una contractura, se deben evitar estos ejercicios o gestos.
  2. Elreposo, en muchas ocasiones, es el mejor método de curación.
  3. Aplicación de calor. Un tratamiento en los primeros estadios de la contractura, es la aplicación de calor seco en la zona afectada. El calor es un potente vasodilatador y contribuirá a la depuración sanguínea del segmento muscular. Además, provoca una sensación inmediata de alivio por su efecto analgésico y relajante.
  4. Los baños de contraste son otra forma de paliar los efectos dolorosos de las contracturas. Esta técnica se basa en el uso alterno del agua fría y el agua caliente. Esto provoca reacciones sucesivas de vasoconstricción y vasodilatación, estimulando así la circulación en la extremidad tratada.
  5. El uso de fármacos es un tratamiento más agresivo, más químico, pero con unos buenos resultados. Cualquier antiinflamatorio, ya sea de ingesta oral o de aplicación cutánea, ayudará a la recuperación de la zona dañada.
  6. Los masajes. El método más eficaz y natural de todos los expuestos anteriormente. No existe mejor remedio ante una contractura que ponerse en manos de un profesional.

En lo que se refiere al tiempo de recuperación, las contracturas no responden a un patrón estándar. Al ser una cuestión de sobrecarga no se puede discernir cuánto tiempo lleva cargándose esa zona.


New Call-to-action

Contractura muscular, ¿qué puedo hacer?
5 (100%) 1 vote

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *