Demostrada la relación insomnio-obesidad

07.04.2016

Dormir poco engorda”, esta es una de las frases escuchadas habitualmente en los foros sobre dietas saludables. En este sentido, se han publicado varios artículos y estudios que demuestran que los trastornos del sueño tienen mucho que ver con esa enfermedad típica de los países más avanzados: la obesidad. Por su parte, la obesidad y el exceso de peso son malos amigos de varias enfermedades y trastornos musculoesqueléticos. Es por lo que, de forma indirecta, se podría decir que hay una relación entre el sueño y el aumento o la disminución de los síntomas de algunas enfermedades crónicas y dolorosas. Hoy en El blog de las personas que viven con dolor te explicamos la relación insomnio obesidad.

insomnio-obesidad.

Relación insomnio obesidad, ¿por qué?

Las interrupciones del sueño nocturno

Uno de los estudios que intentan relacionar de forma práctica los trastornos del sueño con el exceso de peso procede de la Universidad de Chicago, en Estados Unidos. Un grupo de investigadores de esta prestigiosa universidad privada acaba de publicar las conclusiones de su estudio en la revista “Sleep” (Sueño), la publicación oficial de la “Associated Professional Sleep Societies, LLC”.

En su artículo académico, los investigadores afirman que cuando se interrumpe el sueño durante la noche, nuestro cerebro activa esas señales que normalmente sólo aparecen o aumentan cuando sentimos el placer de consumir cierto tipo de alimentos ricos en azúcar, grasa o sal.  Es decir: cuando se interrumpe el ciclo de sueño nocturno normal, cuando sufrimos insomnio, nuestro cerebro nos hace la jugarreta de hacernos sentir el deseo de consumir no cualquier tipo de alimento, sino precisamente aquellos que están relacionados con el llamado “placer hedónico”: chocolate, tartas, pasteles, patatas fritas, refrescos… Productos con mucho sabor y un exceso de calorías que calman esa señal eléctrica enviada por nuestro cerebro agotado por la falta de sueño.

El sistema endocannabinoide

El  largo nombre sistema endocannabinoide está muy relacionado con la teoría que relaciona insomnio obesidad. Podríamos decir que se trata del sistema de comunicación que las células de nuestro cuerpo utilizan para comunicarse entre ellas. Este sistema está muy implicado en otro tema que los lectores del blog de las personas que viven con dolor comprende muy bien: la percepción de nuestro propio dolor crónico y la sensación de malestar continuo. Pero el sistema de comunicación intercelular también regula señales de placer. Ahí, precisamente han encontrado los investigadores la relación entre la falta de sueño y el deseo de obtener placer mediante la ingestión de alimentos apetitosos y con un sabor potente.

Según leemos en el artículo de “Sleep”, la señal que emite nuestro cerebro cuando se interrumpe el sueño nocturno afecta a dos hormonas. Éstas son la ghrelina y la leptina, ambas muy relacionadas con la sensación de tener apetito. Los investigadores sometieron a un grupo de voluntarios a un experimento. En éste medían la presencia de estas dos hormonas durante el día  y la noche. Se demostró que en los sujetos que disfrutaban de menos horas de sueño nocturno aumentaban significativamente los niveles de leptina. Ello incrementaba su apetito y, también, el deseo de consumir alimentos más dulces, más salados o grasientos, etc.

Desde el punto de vista del dolor crónico, los resultados de este experimento abren otra vía interesante de estudio e investigación en la relación insomnio obesidad: cómo la falta de descanso reparador hace que nuestro cuerpo coja un peso extra que no le conviene nada si sufre los síntomas de afecciones y  enfermedades como la lumbalgia, la artritis, la ciática, la EA, la FM, etc.

Relación insomnio obesidad. Técnicas que te ayudarán a bajar de peso

Primero debemos conseguir unos hábitos y estilo de vida saludable. Es necesaria la constancia, y una actitud positiva para lograr los objetivos. Es por lo que existen una serie de recomendaciones y hábitos para lograr bajar el peso de forma saludable.

  • Controlar la cantidad de alimento. Adecuar las raciones de comida al gasto energético. Para controlarnos mejor, podemos comer en plato pequeño.
  • Comer de forma equilibrada. Combinar los distintos grupos de alimentos es importante para realizar una dieta equilibrada semanal. Daremos la prioridad a los vegetales crudos o cocinados de manera sencilla (al horno, al vapor o a la plancha).
  • Comer lento. Ingerir alimentos rápido reduce la segregación de las hormonas que generan la sensación de saciedad. Date tu tiempo y disfruta de cada comida.
  • Hidratarse. Beber dos tazas de agua antes de dormir beneficia la pérdida de peso.
  • Beneficios de la educación física. 30 minutos de ejercicio realizados con regularidad son muy efectivos. Es necesario decir adiós a la vida sedentaria  dentro de nuestras posibilidades.
  • Sustituir la sal. Es preferible consumir especias. Además es beneficioso como por ejemplo para mejorar la circulación.
  • No saltarse comidas. Cada una de las comidas del día es necesaria para mantener el metabolismo activo. Un pequeña colación cada 3 o 4 horas que incluya verduras frescas, frutas o granos sin sal. Esto mantiene funcional tu metabolismo, estabiliza el nivel de azúcar en la sangre y reduce el impulso de ingerir calorías.


New Call-to-action

Demostrada la relación insomnio-obesidad
4 (80%) 3 votes