Dolor cervical: síntomas, causas y tratamientos

07.04.2017

El dolor cervical, también llamado cervicalgia, es uno de los más comunes. Para que lo conozcas mejor, hoy en el blog de las personas que viven con dolor te hablamos del dolor cervical: síntomas.

Dolor cervical: síntomas

¿Qué es el dolor cervical?

Es el dolor que se localiza en la región cervical de nuestra columna cervical. Debido a ello es frecuente que aparezca el dolor, el entumecimiento o que se pueda sentir una especie de hormigueo en la zona. La cervicalgia puede sufrirse de manera puntual o ser un problema constante en este caso podríamos hablar de que se ha vuelto crónica.

 ¿Qué causa el dolor cervical?

En general, el dolor de cervicales se produce por causas que suelen denominarse mecánicas, es decir, por movimientos bruscos o repetitivos y por sobrecargas.

El dolor cervical se puede deber a diferentes causas. La mayoría están relacionadas con malas posturas al dormir, al estudiar o al trabajar. También aparece en muchas ocasiones con posturas inadecuadas. Puede incluso estar relacionado con el uso abusivo de zapatos de tacón alto ya que la columna no está recta y la cabeza tiende a irse hacia delante, sobrecargando el cuello.

El dolor cervical más conocido como tirón en el cuello es una de las causas más comunes. Suele deberse a una mala postura que crea rigidez por la que se siente un latigazo e impide el movimiento del cuello.

Dolor cervical: síntomas

El principal síntoma es el dolor. Sientes dolor en la zona de la nuca, en la parte alta de la espalda a continuación del cuello e, incluso, este dolor irradia hacia la mandíbula o los hombros.

El dolor también puede aparecer en forma de tortícolis. Se trata de un dolor agudo que se produce a consecuencia de un espasmo muscular.

Estos son algunos síntomas más comunes del dolor cervical:

  • Dolor en toda la zona cervical acompañado de rigidez muscular.
  • Un dolor descendente hacia los hombros o entre los omóplatos.
  • Dolor que se irradia hacia el brazo hasta llegar a la mano o bien que hace el recorrido inverso subiendo hacia la cabeza y provocando cefalea.
  • Músculos de la zona tensos y doloridos.
  • Dolor en la base del cráneo que puede convertirse en debilidad en los hombros y las manos.
  • Hormigueo en los brazos y en los dedos.
  • Tortícolis. En ocasiones el dolor puede ocasionar que el cuello tome una postura extraña provocando que la cabeza se tuerza hacia un lado.

Otros síntomas bastante comunes del dolor cervical son:

  • La sensación de hormigueo.
  • La pérdida de movilidad en el cuello.
  • Dolor de cabeza, mareos, alteraciones del equilibrio o sensación de debilidad.
  • A veces aparece una cierta dificultad para tragar.

Dolor cervical, ¿cómo tratarlo?

El dolor cervical es muy molesto, incluso en ocasiones puede impedir llevar a cabo ciertas tareas cotidianas sencillas. En cualquier caso, no suele ser grave y es sencillo tratarla y prevenirla.

En un primer momento lo importante es no forzar el cuello. Se recomienda guardar reposo al menos hasta que la zona afectada haya conseguido relajarme mínimamente. Para controlar el dolor, podemos aplicar calor, sea en casa con una manta eléctrica, un saco de semillas u otro medio similar, o en la consulta de un fisioterapeuta a través de infrarrojos o microondas.

Los TENS (electroestimulación), el ultrasonido y el masaje descontracturante también pueden ser soluciones al problema del dolor de cuello.

Ejercicios para aliviar el dolor cervical

Existen varios ejercicios adecuados para estirar el cuello. Siempre tienes que tener en cuenta que el cuello es una de las partes más delicadas de tu cuerpo y, aunque la tendencia es a tratarlo con cierta brusquedad, hay que intentar suavizar los movimientos y realizar los ejercicios lentamente.

Antes de empezar los ejercicios, es muy aconsejable aplicar calor en el cuello, para precalentar los músculos y articulaciones. Tras terminar las series, te vendrá bien un poco de hielo o una bolsa de gel frío para reducir la inflamación.

Los ejercicios deben de servirte, por una parte, para estirar el cuello y para fortalecerlo. Por otra parte, es conveniente acompañarlos de ejercicios de acondicionamiento aeróbico.

Tanto el pilates como el yoga son recomendables para fortalecer los músculos y las articulaciones del cuello y de la espalda. Es una buena forma de prevenir las cervicalgias y demás molestias en el cuello y en la espalda.

Terapia de Andulación: una gran ayuda

La tecnología de la Andulación está indicada para conseguir aliviar el dolor cervical ya que suma calor infrarrojo con vibraciones controladas.

Además de la fisioterapia, la tecnología de Andulación®, es una buena aliada para el tratamiento de la cervicalgia. Esta tecnología se ha mostrado como un eficaz complemento para el tratamiento de dolencias músculo-esqueléticas y patologías crónicas.

Al tratarse de un dispositivo médico te recomendamos que realices una prueba gratuita.

Tratar dolor agudo con andulación

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