Dolor en la articulación sacroilíaca: ¿a qué se debe?

14.01.2020

La articulación sacroilíaca (ASI) es aquella que une el sacro con la pelvis. Cuando hay dolor en esta articulación, éste puede irradiar hacía la zona lumbar e incluso a las nalgas y bajar por la pierna. El dolor suele ser similar al producido por la ciática o por una hernia de disco lumbar.

Pero, ¿a qué se debe este dolor? Te lo explicamos en este post.

articulación sacroilíaca

Articulación sacroilíaca

La articulación sacroilíaca se sitúa debajo de la columna lumbar y por encima del cóccix, y conecta el sacro con la pelvis. Se trata de una articulación que no tiene mucha movilidad, pero que trasmite todas las fuerzas de la parte superior del cuerpo a las caderas y piernas, y actúa como estructura de amortiguación.

Dolor en la articulación sacroilíaca

Durante décadas se sospechó que la articulación sacroilíaca era una causa común de lumbalgia o dolor en la pierna.

El dolor en la articulación sacroilíaca puede aparecer por:

Demasiado movimiento: dolor en la parte baja de la espalda o cadera y puede irradiar al área de la ingle.

Muy poco movimiento: dolor en la parte baja de la espalda o las nalgas y puede irradiar hacia abajo por la pierna. Normalmente el dolor se mantiene por encima de la rodilla, pero a veces puede extenderse al tobillo o al pie. Se trata de un dolor similar al de la ciática.

El dolor en la articulación sacroilíaca suele ser más común en mujeres jóvenes y de mediana edad.

Causas

El dolor suele deberse a enfermedades de la articulación sacroilíaca:

Síndrome de la ASI

Artrosis de la ASI

Inestabilidad de la ASI

Inestabilidad del anillo pélvico

Bloqueo de la ASI

Dislocación y aflojamiento de la sínfisis

Pero, ¿cuáles son los factores de riesgo que pueden desencadenar alguna de estas enfermedades?

Esfuerzo físico persistente en el trabajo o haciendo deporte

Movimientos repentinos inadecuados

Acortamiento o endurecimiento de ciertos músculos

Deformaciones corporales (p. ej. escoliosis)

– Esfuerzo debido a la inclinación de la pelvis por artrosis de la articulación de la cadera

Relajación de los ligamentos del anillo pélvico debido a cambios hormonales en el embarazo

Inflamación de la articulación sacroilíaca (sacroileítis)

Inflamación intestinal

Fractura por osteoporosis

Tratamientos

Algunos de los tratamientos que ayudan a aliviar el dolor en la articulación sacroilíaca son los siguientes:

Aplicación de frío y calor: Aplicar frío en intervalos de 15 a 20 minutos, entre 2 días y 2 semanas, en función de la duración del dolor. Una almohadilla térmica, un baño caliente o una toalla caliente también pueden ayudar a aliviar el dolor agudo.

Reposo: necesario para reducir la irritación.

Medicamentos: para el dolor o antiinflamatorios para reducir la inflamación. Consultar siempre primero con su médico.

Quiropráctica u osteopatía: de gran ayuda si la articulación sacroilíaca está fija o trabada.

Soportes o correctores: cuando la articulación sacroilíaca tiene hipermovilidad o está demasiado floja se coloca un corrector o dispositivo ortopédico para estabilizar el área.

Fisioterapia: ayuda a fortalecer los músculos alrededor de la articulación sacroilíaca.

Ejercicio físico: ejercicio aeróbico suave y de bajo impacto para aumentar el flujo de sangre al área.

Inyecciones: ofrecen alivio inmediato para el dolor. Se inyecta un anestésico junto a un antiinflamatorio. Se opta por este tratamiento cuando el dolor es muy severo y duradero, y siempre bajo prescripción de un médico.

En casos más graves en los que el dolor perdura durante meses y no se alivia con ninguno de estos tratamientos se puede optar por la cirugía. En este caso, una o ambas articulaciones sacroilíacas pueden fusionarse, eliminando así cualquier movimiento anormal.

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