Esclerodermia: síntomas, prevención, tratamiento

14.07.2017

Existen algunas enfermedades que están consideradas como raras pero que conviene conocer. Es el caso de la esclerodermia, de la que te hablamos hoy en el blog de las personas que viven con dolor.

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La esclerodermia es una enfermedad autoinmune. Afecta principalmente a la piel y a los vasos sanguíneos, aunque también puede afectar a otros órganos.¿Qué es exactamente la esclerodermia?

La enfermedad afecta principalmente a las mujeres. Es una afección que puede producirse a cualquier edad aunque es más frecuente entre los 30 y los 50 años. De forma excepcional, la esclerodermia puede afectar a los niños.

En este sentido, otra de las enfermedades autoinmunes de las que te hablamos, puedes conocerla en nuestro artículo, “Síntomas de la artritis“.

¿Qué causa la esclerodermia?

Sus causas se desconocen las causas exactas. Al tratarse de una enfermedad autoinmune, el sistema inmunológico pasa a atacar a las células sanas del cuerpo de forma errónea. Esta respuesta autoinmune lleva a la inflamación del tejido conectivo, que responde mediante la producción de una gran cantidad de colágeno.

¿Cuáles son los principales síntomas de la esclerodermia?

Los síntomas de la esclerodermia varían según la persona. En general, los síntomas más comunes de la esclerodermia son:

  • Fenómeno de Raynaud: es un trastorno vascular que supone un cambio de color en las manos. Se produce en respuesta al frío durante varios minutos. Puede ser el inicio de esta enfermedad, aunque en muchos casos aparece como un fenómeno “benigno”.
  • Cutáneos: da lugar a un endurecimiento de la piel. Esto sucede especialmente en los dedos de las manos.

¿Cómo se diagnostica?

La enfermedad puede diagnosticarse mediante determinadas analíticas determinadas o una capilaroscopia.

Una vez diagnosticada la enfermedad, es necesario saber qué órganos están afectados, de qué manera y con qué intensidad. En este caso y dependiendo del órgano se utilizan técnicas determinadas, como endoscopias o cateterismos.

¿Se puede prevenir la esclerodermia?

La manera de prevenir la enfermedad no se conoce actualmente, esto es debido al desconocimiento de sus causas. Sin embargo, un diagnóstico precoz mejora el pronóstico por lo que se recomienda acudir a un especialista cuando existan sospechas de síntomas cutáneos, especialmente como el del fenómeno de Raynaud.

Diferentes tipos de esclerodermia

Como te hemos comentado, la esclerodermia se caracteriza principalmente por el endurecimiento de la piel. Existen varias formas de esclerodermia: o bien afecta sólo a ciertas áreas de la piel, o también afecta a los órganos internos (el tracto digestivo, corazón, pulmones, riñón, músculos, etc). Éstos se someten a un endurecimiento similar al de la piel. En este último caso, la esclerosis es de tipo generalizada o sistémica: una enfermedad crónica que puede tener graves consecuencias. Es por lo que existe una variación considerable en el grado de severidad y la velocidad de la evolución de la enfermedad.

En resumen, según te hemos explicado, existen diferentes tipos de la enfermedad que presentan un pronóstico muy diverso. Éstos son:

Esclerodermia localizada. Este tipo de esclerodermia solo afecta a la piel, sin fenómeno Raynaud y, por tanto, presenta un mejor pronóstico.

Esclerosis sistémica. En este caso, además de producirse la afectación cutánea, provoca daño visceral,  que presenta un peor pronóstico. Hay varios subtipos:

  • Dependiendo de la extensión de la afectación cutánea.
  • Afectación cutánea limitada.
  • Con afectación cutánea difusa.

¿Qué tratamientos existen?

No existe un tratamiento que cure esta enfermedad. No hay tratamiento que sea universal para todos los tipos de esclerodermia. Cada tratamiento debe ser establecido de forma individual, según los síntomas y el tipo de compromiso del órgano existente en cada paciente.

De todas formas pueden aplicarse tratamientos tanto farmacológicos como no farmacológicos, y que pueden resultar eficaces. El tratamiento se aplica dependiendo de cómo afecta a cada órgano, lo que puede presentar alguna complicación.

Los fármacos utilizados dependen de los síntomas que el paciente tiene, por ejemplo:

  • Vasodilatadores, como la nifedipina, se suele utilizar para tratar el fenómeno de Raynaud.
  • Inhibidores de la bomba de protones como el omeprazol que ayudan en los síntomas gástricos y el reflujo.
  • Antiinflamatorios y corticoides en dosis bajas ayudan en el dolor y en la rigidez de las articulaciones.
  • Medicamentos inmunosupresores. En este caso es el metotrexato o micofenolato mofetil, ayudan a reducir el daño de la piel y órganos causados por el sistema inmune.
  • Antihipertensivos si se produce hipertensión.
  • Algunos síntomas pueden sin embargo ser tratados por este fármaco, especialmente en pacientes con miositis o la inflamación de la membrana sinovial.
  • A veces, la administración de la penicilina reduce el engrosamiento de la piel lo que retrasa la aparición de patologías en las vísceras.

Finalmente, en caso de enfermedad renal terminal, la diálisis e incluso el trasplante de riñón son considerados.





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