Espondilosis dorsal: diagnóstico y tratamientos

18.12.2017

La espondilosis dorsal forma parte de unos trastornos que afectan a la columna vertebral. Dada su importancia hoy le vamos a dedicar un artículo en el blog de las personas que viven con dolor.

Espondilosis dorsal diagnostico y tratamientos

¿Qué es la espondilosis dorsal?

La espondilosis dorsal es un trastorno de la columna situado en sus vértebras dorsales. Esto significa que se han inflamado las vértebras y que se encuentran signos de artrosis en ellas. Concretamente es un proceso de degeneración progresiva de los discos intervertebrales. Se asocia a una reacción ósea con la formación de osteofitos y deformación artrósica de la columna vertebral.

La región torácica de la columna vertebral, se encuentra justo en el medio de la espalda y suele estar menos afectada por la espondilosis. 

Para profundizar más, puedes consultar el artículo, “Qué es la artrosis“.

¿A quién afecta?

Afecta principalmente a varones y tiene una tendencia hereditaria. Se trata de la causa mas frecuente de compresión medular y radicular a nivel de columna cervical en personas mayores de 50 años.

El término espondilosis

Como hemos visto, hace referencia a la degeneración de la columna vertebral. Cabe destacar, sin embargo, que la espondilosis no es un diagnóstico clínico en sí mismo. Como sucede con otros términos describen problemas de la columna vertebral. En este caso espondilosis es un término más descriptivo que un diagnóstico en sí. Puede ser utilizado para expresar que alguien tiene tanto dolor como degeneración vertebral, independientemente de lo que está causando el dolor o dónde ocurre la degeneración.

El término puede ser utilizado para describir esta degeneración en:

  • El cuello – llamada espondilosis cervical
  • La espalda baja – llamada espondilosis lumbar
  • La parte media de la espalda – llamada espondilosis dorsal o torácica

Con frecuencia, el término espondilosis es utilizado para describir osteoartritis de la columna vertebral, pero también suele ser usado para describir cualquier forma de degeneración vertebral.

¿Cómo se diagnostica la espondilosis dorsal?

Es necesario recurrir a un médico especialista de la columna, como puede ser un neurocirujano. 

Normalmente para diagnosticar este trastorno se utilizan rayos x resonancias magnéticas. Es mediante estas pruebas que el especialista observará diferentes alteraciones:

  • Signos degenerativos en el cuerpo vertebral, con deformaciones y osteofitos.
  • Disminución de los espacios intervertebrales.
  • Rectificación e incluso inversión de la lordosis cervical fisiológica.
  • Afectación de la morfología de los cuerpos vertebrales, alteraciones en la alineación…
  • Imágenes de hernia discal. En este sentido puedes consultar el artículo, “Hernia discal, causas y tratamientos“.
  • Signos de afectación medular.

Tratamiento de la espondilosis dorsal

En primer lugar, es necesario aliviar el dolor. Es por lo que el médico puede prescribir medicamentos como analgésicos y antiinflamatorios, además de recomendar reposo. Estos son los tratamientos más comunes:

  • Reposo funcional de la columna.
  • Antiinflamatorios.
  • Analgésicos a demanda.
  • Las inyecciones de esteroides como la prednisona, para reducir la inflamación del tejido y, en consecuencia, el dolor.

Después de este paso, en paralelo pueden ser recomendables sesiones de fisioterapia, de modo que los músculos se refuercen y disminuyan así la inestabilidad de la columna vertebral.

Tratamiento quirúrgico

Sin embargo, si aún así el dolor va en aumento y no responde al tratamiento, la solución será la de someterse a una cirugía. En la actualidad se realizan técnicas de extirpación del disco y los osteofitos.

Estas técnicas presentan niveles muy altos de eficacia. Tras la microdiscectomía se lleva a cabo la fijación o artrodesis de la unidad funcional vertebral. Quedan así las dos vértebras soldadas, manteniendo el espacio fisiológico habitual entre ellas de forma que queden ampliados también los agujeros de conjunción.

artritis

Espondilosis dorsal: diagnóstico y tratamientos
Vota el artículo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *