Frío, fibromialgia, un “amor” imposible

20.11.2015

El binomio frío y fibromialgia no se lleva bien. Y es que con la llegada del invierno y de los días más fríos, las personas que padecen esta enfermedad lo notan especialmente. Es por lo que hoy en El blog de las personas que viven con dolor te hablamos de frío y fibromialgia.

frio_fibromialgiaY es que si bien la fibromialgia está siempre presente para quién la padece, en los días más fríos del invierno suele dar las peores noticias. Esto se puede notar especialmente en rodillas, calambres en la cabeza, o punzadas en los lumbares.

Los síntomas de la fibromialgia se hacen notar con más intensidad a finales de verano y principios de otoño. Es por lo que se relacionan frío y fibromialgia. Es cuando los días se van acortando y las noches enfrían más. Se van haciendo más notorias las señales de alerta que envía la FM desde los distintos puntos sensibles del cuerpo. Se trata de esas pequeñas zonas dolorosas también conocidas como puntos gatillo. Son puntos de dolor que se distribuyen a lo largo y ancho de todo el cuerpo: habitan en las cervicales, en la zona del trapecio, sobre las escápulas, en esa bendita zona justo debajo de la cadera… Como decimos, esos puntos sensibles con la llegada de las lluvias y de las bajas temperaturas están más activos que nunca.

Frío y fibromialgia y el cambio de las estaciones

La fibromialgia se puede manifestar en crisis periódicas, crisis que se reproducen año a año como  es el cambio estacional. En el caso de esta afección, sus síntomas se vuelven especialmente intensos durante el paso del verano al otoño. Según los especialistas, que se agudicen los síntomas dolorosos de la fibromialgia en estas fechas es normal y, además, también es común que les suceda a otras mujeres con dolencias musculoesqueléticas como la espondilitis anquilosante, la artrosis, la artritis o la osteoporosis.

La comunidad científica lleva años intentando explicar este cambio sintomático relacionado con los factores ambientales. Algunos expertos afirman que la razón está en que los pacientes con FM tienen una excesiva sensibilidad a la temperatura, es decir: su cuerpo nota cualquier variación de temperatura o humedad y responde a ese cambio con contracciones musculares que incrementan la sensación de dolor. Otros expertos, en cambio, defienden que la meteorología no tiene nada que ver con estas crisis periódicas de las personas que sufrimos FM y que es una pura y simple casualidad que todas nos quejemos al mismo tiempo y de las mismas dolencias.

Síntomas de fibromialgia

Los síntomas de este trastorno se presentan en mujeres en mayor número de casos. Los principales síntomas son:

  • Dolor. El dolor musculoesquelético generalizado es un síntoma característico de la fibromialgia. Se presenta en diferentes lugares alrededor del cuerpo. Se puede iniciar en una región, como puede ser en el cuello y en los hombros y después aparecer en otras áreas al cabo de un cierto tiempo.
  • Fatiga y alteraciones del sueño. Gran parte de las personas con fibromialgia presentan fatiga y menor resistencia a actividades que impliquen esfuerzo. Se trata del tipo de cansancio que se siente cuando se tiene gripe o cuando no se puede conciliar el sueño. En ocasiones, el cansancio es un problema mucho más importante que el mismo dolor. Son comunes las alteraciones del sueño en quienes padecen fibromialgia, pero pueden variar según la persona. Puedes ampliar la información en el artículo, “La fatiga crónica, la enfermedad siempre presente“.
  • Estado de ánimo y concentración. Los cambios de estado de ánimo son un síntoma frecuente de esta enfermedad. Las personas con fibromialgia se sienten tristes o decaídas y algunas también presentan depresión y ansiedad. Las personas con fibromialgia pueden presentar dificultades para concentrarse o para realizar tareas mentales sencillas. Estos problemas aparecen y desaparecen de manera intermitente. Con frecuencia son más marcados en momentos de agotamiento o ansiedad.

Otros síntomas de la fibromialgia

Los dolores de cabeza, y los causados por la tensión y las migrañas, suelen ser comunes en quienes tienen fibromialgia. Esta afección se asocia con dolor en los músculos de la mandíbula y de la cara.

Además, el dolor de estómago, el estreñimiento alternado con diarrea y la hinchazón abdominal, son también síntomas muy comunes. La irritabilidad y los espasmos de la vejiga podrían provocar que el afectado orine con más frecuencia o que sienta la urgencia de orinar. El afectado también puede experimentar dolor pélvico agudo. Finalmente entre los síntomas de fibromialgia se incluyen mareos, piernas inquietas, endometriosis, cosquilleo y adormecimiento de las manos y de los pies.

¿Cómo se trata la fibromialgia?

Todavía no se conoce un tratamiento que cure totalmente esta enfermedad crónica. Los tratamientos existentes tienen como objetivo aliviar el dolor, mejorar la calidad de sueño, y velar por el equilibrio emocional del paciente. Se trata de mejorar la condición de vida de quién la padece.

Pueden ayudar en gran medida efectuar pequeños cambios en el estilo de vida, como reducir el estrés o mejorar el sueño. Otras personas requieren un programa de cuidados completo mediante medicamentos, ejercicio e instrucción de técnicas para sobrellevar el dolor.

Entre las opciones para el tratamiento de la fibromialgia se contemplan:

  • Medicamentos. Disminuyen el dolor así como mejoran el sueño
  • Programas de ejercicio y actividades. Los beneficios de la educación física mejoran la salud en general.
  • Técnicas de relajación. Alivian la ansiedad y la tensión muscular.
  • Programas educativos. Ayudan a entender la complejidad de los síntomas de la fibromialgia así como a controlarlos. Se evitan así hábitos del estilo de vida que podrían ser causantes de alteraciones de la calidad del sueño.

 

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