Incapacidad permanente: grados

11.01.2017

Hoy queremos dedicar el artículo del blog de las personas con dolor a la incapacidad permanente: grados. Es una de las consultas que nos hacéis llegar de forma frecuente a nuestras redes sociales sociales FacebookTwitter y Google Plus.

Incapacidad permanente: grados

Y es que en estos últimos años de recesión económica se han endurecido las políticas de apoyo a algunas enfermedades. Cada vez es más difícil conseguir pensiones de incapacidad permanente.

Según el Col·lectiu Ronda es importante determinar el origen de la patología o lesión ya que contribuye a determinar el importe de prestaciones y posibles indemnizaciones.
El importe de la prestación dependerá del grado que nos sea reconocido según la gravedad de nuestra reducción funcional.

¿Cuántos grados de incapacidad permanente hay?

Es en el Instituto Nacional de la Seguridad Social donde se calificará el grado de la incapacidad permanente.

Según este Instituto, nuestro ordenamiento jurídico clasifica en cuatro los grados de incapacidad permanente:

  • Incapacidad permanente parcial para la profesión habitual
  • Incapacidad permanente total para la profesión habitual
  • Incapacidad permanente absoluta para todo trabajo
  • Gran invalidez

Cada uno de estos grados dará derecho, en su caso, a la correspondiente prestación económica por incapacidad permanente.

Para beneficiarse de estas prestaciones hace falta estar incluídos en el Régimen General de la seguridad Social. Además, no se debe haber alcanzado la edad de jubilación, se debe estar afiliado y en situación de alta.

¿En qué consiste cada uno de los grados de incapacidad permanente?

Veamos qué nos indica el Instituto Nacional de la Seguridad Social sobre qué contemplan los grados de incapacidad permanente:

Incapacidad permanente parcial para la profesión habitual:
Aquella que, sin alcanzar el grado de total, ocasiona al trabajador una disminución no inferior al 33% en su rendimiento normal para dicha profesión, sin impedirle la realización de las tareas fundamentales de la misma.

Incapacidad permanente total para la profesión habitual:
La que inhabilita al trabajador para la realización de todas o de las fundamentales tareas de dicha profesión, siempre que pueda dedicarse a otra distinta.

Inhabilita al trabajador en el desarrollo de las tareas de su profesión en su totalidad pero siempre que pueda dedicarse a otra diferente.

Se considera profesión habitual en el caso de accidente o enfermedad laboral, la que desempeñaba el trabajador cuando sufrió el accidente. Si es enfermedad común, la profesión habitual es la que el trabajador desarrollaba en los 12 meses anteriores a la fecha de la incapacidad temporal de la que deriva la incapacidad permanente.

Incapacidad permanente absoluta para todo trabajo:
La que inhabilita por completo al trabajador para toda profesión u oficio.

Se trata del grado de incapacidad que inhabilita al trabajador para todo tipo de trabajo.

Gran invalidez:
La situación del trabajador afecto de incapacidad permanente y que, por consecuencia de pérdidas anatómicas o funcionales, necesite la asistencia de otra persona para los actos más esenciales de la vida, tales como vestirse, desplazarse, comer o análogos.

De los diferentes grados de incapacidad permanente, se trata del trabajador que está afectado por una incapacidad permanente y que sufre de pérdidas anatómicas o funcionales y requiere de asistencia para comer, vestirse, ducharse…, etc.

Esperamos haberte aclarado algunas de tus dudas. Nuestra recomendación es que si estás en alguna situación de incapacidad permanente, te asesores por profesionales.

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