Isquemia: síntomas, causas y tratamientos

01.06.2017

Nuestra condición física general es muy importante. Para evitar lo más posible algunas afecciones, hemos de cuidarnos. Hoy en el blog de las personas que viven con dolor te hablamos de isquemia, sus principales síntomas, causas y tratamientos.

Isquemia: síntomas, causas y tratamientos

¿Qué es la isquemia?

Se trata de la disminución transitoria o permanente del riego sanguíneo de una parte del cuerpo. Esta disminución se produce por una alteración normal o patológica de las arterias que transmiten el riego sanguíneo.

Dicho de otra forma, la isquemia es cualquier factor que impide que la sangre alcance los órganos y tejidos del cuerpo. La sangre contiene muchos nutrientes y oxígeno, vitales para el funcionamiento apropiado de los tejidos y órganos. Esto es muy importante, ya que sin estos componentes, estos tejidos se comienzan a morir.

Según su manifestación, la isquemia puede ser:

  • Reversible. El tejido afectado se recuperará si se restaura el flujo sanguíneo.
  • Irreversible. Se produce la muerte del tejido.
  • Aguda. Se debe a una reducción repentina en el flujo de sangre.
  • Crónica. Debido a la disminución lenta del flujo de sangre.

¿Cuáles son los síntomas de la isquemia?

Puede afectar a cualquier órgano o área de tejido en el cuerpo, incluyendo el corazón, el cerebro y las piernas. La isquemia en estas áreas del cuerpo puede provocar la enfermedad isquémica del corazón, la demencia y la enfermedad vascular periférica, respectivamente.

¿Qué tipos de isquemia existen?

  • Isquemia cardíaca. Se produce cuando el flujo de sangre al músculo del corazón es insuficiente. La disminución en el flujo sanguíneo disminuye el suministro de oxígeno al corazón. Puede ser asintomática o puede causar dolor en el pecho lo que se conoce como angina de pecho.
  • Isquemia intestinal. Ocurre cuando los vasos sanguíneos de los intestinos se estrechan o se bloquean, lo que reduce el flujo sanguíneo. La disminución del flujo sanguíneo puede causar dolor y puede dañar permanentemente el intestino.
  • Isquemia cerebral. Es una interrupción del suministro de sangre al cerebro, interrumpiendo el flujo de oxígeno y nutrientes necesarios para mantener el funcionamiento de las células del cerebro. Dependiendo de la localización de la isquemia y cuánto tiempo dura, se pueden sufrir deterioros y estar en riesgo de muerte.
  • Isquemia renal. Es la disminución de la cantidad de sangre que llega a los riñones. Puede ser debida a la constricción u obstrucción de las arterias. En nuestro blog puedes profundizar sobre el dolor de riñones.
  • Isquemia aguda de las extremidades. Se produce cuando una pierna o un brazo no recibe un suministro adecuado de sangre nueva. La acumulación de colesterol, los coágulos de sangre en las arterias principales pueden ser los principales responsables.

¿Qué causa la isquemia?

La isquemia arterial está causada por una disminución en el suministro de sangre a un tejido u órgano. El flujo de sangre puede ser bloqueado por un coágulo, un émbolo, o constricción de una arteria. Puede ocurrir debido al engrosamiento gradual de la pared de la arteria y el estrechamiento de la arteria, como en la aterosclerosis. En el caso de esta última, en «Aterosclerosis: consejos de prevención» te ayudamos a evitar su aparición. Finalmente, un trauma también puede interrumpir el flujo sanguíneo.

Los factores de riesgo incluyen:

  • Colesterol o triglicéridos altos
  • Diabetes (enfermedad crónica que afecta la capacidad del cuerpo para utilizar el azúcar para obtener energía)
  • Hipertensión
  • Obesidad
  • Consumo de tabaco
  • Inactividad física
  • Estrés
  • Edad avanzada
  • Trauma
  • Fibrilación auricular u otra enfermedad cardiaca
  • Enfermedad vascular subyacente
  • Tromboembolismo venoso

¿Cómo se puede prevenir la isquemia?

Se puede reducir el riesgo de isquemia siguiendo los siguientes consejos:

  • Controlar el azúcar en la sangre.
  • Tener una dieta saludable.
  • Mantener un peso equilibrado.
  • Evitar el tabaco.
  • Practicar ejercicio de forma regular.
  • Reducir el estrés. Para ello en nuestro artículo «Cómo controlar la ansiedad y los nervios«, te damos algunos consejos.
  • Tomar medicamentos para las enfermedades del corazón, el colesterol, la diabetes o la presión arterial alta.

Principales tratamientos

El objetivo del tratamiento de la isquemia es restaurar el flujo de sangre y evitar daños mayores. Un tratamiento a tiempo es esencial para mantener la extremidad afectada viable. Las opciones de tratamiento incluyen la inyección de un anticoagulante, la trombolisis, embolectomía, revascularización quirúrgica hasta llegar a la amputación.

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