La resistencia a los antibióticos, una amenaza para la salud mundial

19.11.2019

La resistencia a los antibióticos es ya una de las mayores amenazas para la salud mundial. El abuso de éstos hace que las bacterias muten y se vuelvan resistentes a los fármacos.

Debido a esto, las estancias hospitalarias son más largas, produciendo un alto costo para nuestro sistema de salud. Por lo que es necesario llevar un control y tomar antibióticos únicamente cuando un profesional sanitario certificado lo prescriba.

Con el objetivo de concienciar a la población sobre esta problemática, ayer, 18 de noviembre, se celebraba el Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos.

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Resistencia a los antibióticos

Los antibióticos son medicamentos utilizados para prevenir y tratar las infecciones bacterianas. Usados correctamente pueden salvar vidas. El problema viene cuando éstos ya no tienen la misma eficacia debido a que las bacterias se hacen resistentes a ellos.

Y esto es lo que está sucediendo en los últimos años, convirtiéndose ya, según la Organización Mundial de la Salud, en una de las mayores amenazas para la salud mundial.

Cuando tomamos antibióticos las bacterias mueren, pero puede ocurrir que éstas se modifiquen de manera que reducen la eficacia de los medicamentos. Con que solo sobreviva una bacteria, ésta puede hacer que se reproduzcan y se repongan todas las que murieron.

La resistencia a los antibióticos hace que infecciones que antes se trataban fácilmente, ahora se conviertan en enfermedades peligrosas. Esto conlleva además que las estancias hospitalarias sean más largas, produciendo un alto costo para nuestro sistema de salud.

Para concienciar a la sociedad sobre esta problemática, cada 18 de noviembre se celebra el Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos.

Prevención y control

El uso excesivo e indebido de los antibióticos es lo que hace que muchas bacterias se vuelvan resistentes a estos. Para frenar esta resistencia, se pueden adoptar una serie de medidas:

– Tomar antibióticos únicamente cuando los prescriba un profesional sanitario certificado, y seguir sus instrucciones respecto a su uso.

– No reutilizar los antibióticos restantes en el futuro, o tomar los fármacos de otras personas.

Prevenir infecciones lavándose frecuentemente las manos, preparando alimentos en condiciones higiénicas, evitando el contacto directo con personas enfermas, adoptando medidas de protección en las relaciones sexuales y manteniendo las vacunas al día.

– Los antibióticos no funcionan con los virus. No utilizarlos en caso de resfriado o gripe.

– Adoptar otros tratamientos naturales como alternativa a los fármacos para el alivio del dolor.

Alternativas a los medicamentos

Aunque para las infecciones bacterianas es necesario el consumo de antibióticos, estos no son la solución para todos los problemas. Como veíamos, en caso de virus estos no tienen efecto, y en casos de dolor crónico se puede optar por tratamientos naturales para reducir el número de fármacos. Estos son algunos ejemplos:

Acupuntura: estimula puntos específicos del cuerpo. Según investigaciones, la acupuntura puede ayudar a controlar ciertas afecciones que causan dolor.

Masajes: ayuda a las personas a relajarse y aliviar el estrés y el dolor.

Meditación: conecta la mente con el cuerpo, ayudando a minimizar los pensamientos o sentimientos que nos distraen o nos estresan.

Fisioterapia: usa técnicas como calor, frío, ejercicio, masajes y manipulación, ayudando a controlar el dolor y acondicionando los músculos para restaurar la fuerza.

Psicoterapia: terapia de conversación. Ayuda a las personas con dolor crónico a aprender habilidades para hacer frente al dolor, o brindan apoyo emocional.

Terapia de relajación: ayuda a reducir la tensión y el estrés muscular, bajar la presión arterial y controlar el dolor.

Ejercicio físico: realizar alguna actividad física de manera moderada, ya que de esta manera se liberan endorfinas, que actúan como analgésico natural.

Alimentación: adoptar una dieta saludable, evitando los alimentos que contribuyen a la inflamación.

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