Poliartritis: definición, síntomas, causas y tratamientos

15.06.2017

Las afecciones de carácter reumático necesitan de nuestra especial atención para evitar que se propaguen por nuestro organismo. Es lo que sucede con la poliartritis y a la que dedicamos el artículo de hoy del blog las personas que viven con dolor.

Poliartritis: definición, síntomas, causas y tratamientos

Se trata del reumatismo inflamatorio crónico más frecuente y afecta particularmente a las mujeres. La edad media en el momento del diagnóstico se sitúa entre los 40 y los 50 años. En ocasiones afecta a menores de 15 años, es cuando se habla de artritis crónica juvenil.

Afecta a varias articulaciones, principalmente:

  • La mano. En nuestro artículo “Osteoartritis” te deamos a conocer la artritis de la mano.
  • La muñeca
  • La parte delantera del pie
  • El codo
  • Los tobillos de forma simétrica

¿Cuáles son los mecanismos?

La poliartritis reumatoide forma parte de las enfermedades autoinmunes, pero todavía no se conocen sus causas. El organismo del paciente produce anticuerpos dirigidos contra los propios tejidos, lo que provoca una fuerte reacción inflamatoria.

El principal tejido afectado es la membrana sinovial, que se vuelve más gruesa y produce una cantidad anormal de líquido sinovial, lo que conlleva la formación de lo que se denomina el “pannus”, que destruye progresivamente el cartílago y el hueso.

¿Cuáles son los síntomas de la poliartritis?

El desarrollo de la poliartritis reumatoide se manifiesta habitualmente mediante brotes en los que se observa:

  • Una hinchazón de las articulaciones;
  • Una rigidez de las articulaciones con un desentumedecimiento difícil por la mañana;
  • La aparición, durante las crisis, de dolores permanentes que pueden despertar por la noche.

La evolución natural de la enfermedad de realiza, en general, por crisis más o menos largas y de intensidad variable, alternadas con períodos de remisión (la enfermedad desaparece con el tratamiento pero vuelve cuando se deja) imprevisibles que destruyen poco a podo el cartílago y los tendones. Se trata de una enfermedad que sólo en contadas ocasiones se estabiliza.

Asimismo, en nuestro artículo sobre los síntomas de artritis reumatoide profundizamos más en este tipo de afecciones.

¿Cómo se realiza el diagnóstico de la poliartritis?

El diagnóstico de la poliartritis no es sencillo. Los signos pueden evocar otras enfermedades y, muy a menudo, es necesario realizar exámenes complementarios como análisis de sangre y radiografías.

En la sangre suelen ponerse de manifiesto los signos de inflamación: aumento de la velocidad de sedimentación (VS) y de la Proteína C Reactiva (CRP), así como anemia. Las radiografías también pueden mostrar anomalías en las articulaciones, especialmente en los pies y las manos.

¿Cuáles son los tratamientos?

Es necesario que una vez conocido el diagnóstico se realice el tratamiento adecuado. Si no se realiza tratamiento, conlleva la deformación de las articulaciones y la enfermedad se propaga a otras localizaciones del cuerpo.

Hay tratamientos que tienen el objetivo de aliviar los dolores, disminuir la inflamación, frenar la aparición de lesiones articulares, conservar la función articular y mejorar la calidad de vida.

  • Los tratamientos sintomáticos. Aunque no frenan la evolución de la enfermedad, frenan la sintomatología. Los anti-inflamatorios esteroideos (cortisona) y no esteroideos (AINE) reducen el dolor y la inflamación. En su caso, los analgésicos alivian el dolor.
  • Los tratamientos de fondo. Se utilizan durante períodos prolongados para disminuir la evolución de la enfermedad. Son de distintos tipos y el reumatólogo escoge el más apropiado en función de la gravedad de la poliartritis, los antecedentes y las contraindicaciones del paciente.
  • Los tratamientos locales. También se recetan para prevenir la aparición de las deformaciones y aliviar los dolores: infiltraciones de corticoides, ablación de la membrana sinovial (sinovectomía) y por último cirugía (prótesis, artroplastia o reparación de los tendones).

La tecnología de Andulación 

Es un tratamiento que se utiliza principalmente para aliviar el dolor, mejorar el rendimiento y el bienestar del organismo. En su creación han participado científicos, médicos y universidades.

En el marco de los equipamientos médico y terapéutico, la tecnología de Andulación® se ha mostrado como un eficaz complemento para el tratamiento de dolencias músculo-esqueléticas y patologías crónicas como en este caso, la artritis y la artrosis. 

La tecnología de Andulación y su dispositivo Andumedic®3 pueden ayudarte a mejorar tus síntomas de poliartritis y mejorar así tu calidad de vida.

Finalmente, si sospechas que padeces poliartritis, o tienes dudas, pide un diagnóstico lo antes posible. La detección de la poliartritis a tiempo te ayudará a aliviar sus síntomas.

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