Reuma infantil: cómo tratarlo

04.04.2018

El reuma infantil es un gran desconocido. Generalmente tendemos a pensar que esta enfermedad únicamente afecta a adultos o personas de cierta edad. Es por lo que hoy en El blog de las personas que viven con dolor ponemos el foco en el reuma que afecta a los niños.

Al reuma infantil también se le conoce como artritis idiopática juvenil o artritis reumatoide juvenil. Se trata de una afección difícil de diagnosticar, debido en gran parte a que los niños no son conscientes de que la están padeciendo.

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¿Qué es el reuma?

Aunque con frecuencia hablamos de reuma, es necesario aclarar qué es el concepto “reuma”, ya que éste no consta en los libros de medicina. Con esto nos referimos a que no hay ninguna enfermedad o dolencia con este nombre. Concretamente el reuma es un conjunto de dolencias o molestias relacionadas con el aparato locomotor.

Estas enfermedades musculoesqueléticas afectan a los huesos, los músculos y las articulaciones y también a los tejidos que los rodean. Pueden producir, inflamación, dolor, rigidez, deformidad y limitación de movimiento.

Así como en los adultos, el reuma infantil se produce cuando los glóbulos blancos del sistema inmune no destruyen las bacterias y virus, lo que produce que se dañen los tejidos sanos del cuerpo por su propio mecanismo inmunológico. La consecuencia es la inflamación de articulaciones y músculos, causando mucho dolor y numerosas molestias.

Causas del reuma

La causa de las enfermedades reumáticas son desconocidas. Habitualmente suele haber una combinación de factores detrás del reumatismo. Incluso hay personas que son más propensas a desarrollar la enfermedades relacionadas. De todas formas siempre hay factores que las desencadenan.

Uno de los factores más importantes en las causas del reuma infantil se cree que es el genético. Esto es así porque existen ciertas variantes en algunos genes que predisponen a ella, lo que justifica que en algunas familias se den varios casos.

El hecho de que los niños tengan antecedentes familiares hace que sean los más propensos y por ello deberán estar más controlados pues se exponen a un mayor riesgo de padecer este problema de salud. 

Otros factores que aumentan el riesgo de padecer estas afecciones es que las enfermedades autoinmunes pueden evolucionar convirtiéndose así en enfermedades reumáticas. Además, otras causas pueden ser también el padecer accidentes o lesiones.

El reuma infantil

Se puede clasificar en tres tipos:

  • Artritis pauciarticular. Inflamación de varias articulaciones. Es más fácil de ver en las muñecas y en las rodillas. Otro síntoma es la inflamación del iris.
  • Artritis poliarticular. Se da en varias articulaciones, en un mínimo de cinco. En este caso es un dolor más intenso que el anterior y la inflamación es mayor. Se da en las ambas articulaciones en las dos partes del cuerpo.
  • Artritis reumatoide juvenil sistémica. Es la más agresiva, aparece con fiebres muy altas por la noche. Puede darse con irritaciones cutáneas, inflamación de articulaciones y afecta a varios órganos como el hígado, el bazo, el corazón, y los nódulos linfáticos.

Si lo deseas, puedes profundizar en el conocimiento de esta enfermedad a través del artículo, “Artritis reumatoide: síntomas y tratamientos

Síntomas del reuma infantil

Este punto supone un problema, ya que no detectar los síntomas y hacer un diagnóstico a tiempo para tratar la enfermedad lo antes posible puede alargar el problema y hacerlo mayor.

El reuma infantil puede producir mucho dolor o incluso la pérdida de movimiento de una parte del cuerpo.

Hay algunos indicios que nos pueden servir de guía para saber que nos encontramos ante reuma infantil. Es el caso de la inflamación de las articulaciones, uno de los síntomas más evidentes de reuma infantil que veremos a continuación:

  • Dolor fuerte en las rodillas, las muñecas y los dedos.
  • Inflamación en los ojos a veces combinado con dolor en articulaciones
  • Se puede producir una rigidez que endurece las caderas, cuello y articulaciones. Esto genera dificultades para mover los mismos.
  • Rigidez al levantarse a la mañana.
  • Erupciones cutáneas y enrojecimientos que aparecen y desaparecen.
  • Cansancio excesivo y que cueste al niño moverse.
  • Pérdida de peso por las fiebres
  • Fiebre alta por la noche.

No tienen porqué darse todos los síntomas del reuma infantil de manera conjunta. Así como no debe saltar la alarma por una inflamación puntual en una parte del cuerpo, por fiebre o por cansancio injustificado en el niño.

El diagnóstico del reuma infantil

Es importante acudir al pediatra o médico de cabecera y que se haga un seguimiento del niño. El diagnóstico se hace realizando un análisis de sangre para detectar la cantidad de glóbulos blancos, de glóbulos rojos y de plaquetas. Se puede hacer asimismo un examen de la médula ósea, que sirve para detectar si hay leucemia.

Otra forma es realizar una gammagrafía ósea. Ésta consiste en inyectar un contraste y hacer unas placas de todo el cuerpo para detectar signos de inflamación o infección.

Tratamiento del reuma infantil

El objetivo de los tratamientos de reuma infantil es poder calmar el dolor e inflamación en el pequeño. Como hemos comentado, es muy importante un diagnóstico precoz del reuma infantil. Es de gran importancia para comenzar con el seguimiento del niño y el tratamiento más adecuado.

Con frecuencia se recetan medicamentos o antiinflamatorios que no contengan esteroides. Sin embargo, hay que tener muy presente el hecho de que provocan ciertos efectos secundarios, como náuseas, anemia, debilidad o dolor de cabeza.

Los medicamentos para tratar el reuma infantil más utilizados son:

  • Metotrexato. Se administra por vía oral o por inyecciones. Permite seguir al niño con sus actividades cotidianas.
  • Sulfasalazina. Se utiliza para la artritis reumatoide. Tiene una serie efectos secundarios como son: diarrea, mareo, dolor de cabeza, o sensibilidad a la luz.
  • Ciclosporina. Es un inmunosupresor y está orientado hacia la artritis juvenil. Este medicamento se utiliza cuando no se ha podido mejorar la enfermedad del reuma infantil con otros fármacos.

Estos fármacos actúan a nivel del sistema inmune, frenando los anticuerpos que generan la reacción inflamatoria anómala en el organismo.  

Una vez iniciado el tratamiento, es muy importante hacer un seguimiento correcto. Es necesario frenar la evolución de la artritis y que no ataque y desgaste huesos y cartílagos.

Factores a tener en cuenta en el tratamiento del reuma infantil

Además, es muy importante la ayuda de personal fisioterapeuta e incorporar los beneficios de la educación física. Los ejercicios pueden ayudar a los niños a no perder movimiento y a recuperar flexibilidad en las articulaciones y los músculos. Asimismo están indicados para reconstruir la fortaleza del cuerpo y aumentar la resistencia.

La combinación apropiada tanto de medicina como del ejercicio físico pueden mejorar el curso de la enfermedad y reduce elevadamente el número de brotes, hasta prácticamente no tener síntomas de reuma infantil.

Además, en estos casos el apoyo familiar y escolar es muy importante. Hay que ayudar al niño en todo el proceso y hacerle saber que no es culpable de padecer la enfermedad. Además, se puede trabajar conjuntamente con la escuela ya que estos niños pueden ausentarse de las clases por períodos largos.

 

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