Sacroileítis: definición, síntomas, causas y tratamientos

08.09.2017

Algunas afecciones limitan nuestros movimientos ya que presentan un dolor agudo. Es por lo que hoy en el blog de las personas que viven con dolor te hablamos de sacroileítis así como de sus posibles tratamientos.

Sacroileítis: definición, síntomas, causas y tratamientos

¿Qué es la sacroileítis?

La sacroileítis es una inflamación de una o ambas articulaciones sacroilíacas. Se trata de los lugares donde la columna lumbar y la pelvis se conectan. La sacroileítis puede causar dolor en la espalda baja o las nalgas. Incluso puede extenderse hasta una o ambas piernas.

El dolor asociado con la sacroileítis puede verse agravado por estar de pie mucho rato o subir escaleras.

Síntomas de la sacroileítis

El síntoma más común es el dolor en la zona lumbar de la espalda. Además puede extenderse a las caderas, las nalgas, la pelvis o incluso hacia los muslos.

Resumen de los síntomas de la sacroileítis:

  • Dolor al subir escaleras o permanecer de pie durante un tiempo considerable. Se siente alivio al acostarse, descansar y liberar de tensión las articulaciones de sacroilíacas.
  • Dolor al tacto: en algunas ocasiones la sacroileítis produce dolor con tan solo presionar la zona afectada.
  • Calor en la zona de la pelvis que incluso en algunas ocasiones puede volverse en sensación de quemazón.
  • Pérdida de peso.
  • Dificultad al agacharnos o alargar los pasos excesivamente. En definitiva, cualquier movimiento que haga trabajar a las articulaciones sacroilíacas.

Causas de la sacroileítis

Las causas pueden ser muy variadas, pero destacan entre ellas las siguientes:

  • La artritis. Se trata de una enfermedad que causa disfunción, inflamación y dolor en diferentes articulaciones del cuerpo. Puedes profundizar en el artículo, “Artritis reumatoide: síntomas y tratamientos“.
  • El embarazo. Durante el periodo de gestación algunas mujeres padecen dolor en la zona lumbar de la espalda. El aumento de peso influye negativamente al aumentar el peso que soportan ambas articulaciones (además de muchas otras).
  • Traumatismos. Cualquier golpe que conlleve gravedad o traumatismo en la zona puede dañar alguna de las articulaciones sacroilíacas.
  • Infecciones. Es la causa más rara de sacroileítis de todas, y es que en muy raras ocasiones se presenta.

Tratamientos no quirúrgicos

Detectada a tiempo, en las primeras fases, se puede tratar esta afección utilizando uno o más tratamientos sin que intervenga la cirugía. Los principales tratamientos son los siguientes:

  • Descanso. Una de las primeras es parar temporalmente las actividades que pueden empeorar el dolor. Se trata de actividades que nos obligan a permanecer mucho tiempo en la misma posición. El descanso ayudará a ir reduciendo la inflamación paulatinamente.
  • Tratamientos de calor y frío. Se puede acudir al uso de terapias de calor y frío que ayudan a aliviar el dolor y reducir la inflamación. El frío ayuda que la articulación retome su tamaño normal y desaparezca la hinchazón y el calor mejora la circulación de la sangre y hace que los nutrientes que posibilitan la sanación lleguen a la zona afectada.
  • Posición al dormir. Para aliviar los síntomas de la sacroileítis podemos mejorar la postura que tenemos al dormir. Podemos movernos a una posición en la que nos sintamos más cómodos. Se siente alivio cuando se duerme de lado con una almohada entre las piernas para mantener las caderas bien alineadas.
  • Medicamentos. Existen sustancias de que pueden adquirir sin receta médica, como el acetaminofén y algunos otros medicamentos que combaten la inflamación, como el ibuprofeno. En algunos casos será necesario acudir al médico para que recete medicamentos más fuertes como el tramadol o los relajantes musculares.
  • Inyecciones en la articulación sacroilíaca. Si el dolor es demasiado fuerte, se pueden obtener inyecciones que se aplican directamente en la articulación.
  • Aceites esenciales. También se pueden utilizar estos aceites para aliviar el dolor.

Ejercicios para la sacroileítis

Otra de las alternativas en el tratamiento de esta afección, es realizar una rutina física diseñada por un profesional. Esta rutina puede incluir ejercicios de estiramiento y aeróbicos que no impliquen movimientos bruscos.

La última opción cuando se presenta la sacroileítis es la cirugía. Se trata de cuando el dolor limita las actividades normales.

La terapia de Andulación

La Andulación es una terapia no invasiva que resulta eficaz para aliviar los dolores, mejorar la movilidad de las articulaciones y reforzar la musculatura. Esta tecnología emplea vibraciones controladas y calor infrarrojo para tratar dolencias cervicales y lumbares, de hombro o de rodilla, entre otras. 

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