Síndrome miofascial. ¿En qué consiste?

20.08.2019

¿Quién no ha sufrido de dolor muscular en algún momento de su vida? En ocasiones la presión ejerce en los puntos sensibles de los músculos, lo que se conoce como síndrome miofascial.

En el post de hoy te explicamos cuáles son sus síntomas, sus causas y sus tratamientos.

sindrome miofascial

Síndrome miofascial

Se conoce como síndrome miofascial ese tipo de dolor cuya presión ejerce en los puntos sensibles de los músculos, los llamados puntos gatillo. Esta presión provoca dolor en el músculo y, en ocasiones, en otras partes del cuerpo que aparentemente no están conectadas. A esto se le conoce como dolor diferido.

Se trata de un dolor irritable que puede llegar a ser crónico y que afecta con más frecuencia a mujeres que a hombres.

La parte del cuerpo donde es más común que aparezca el síndrome miofascial es la espalda. Una exploración exhaustiva a manos de un fisioterapeuta que pueda palpar estos puntos dolorosos es suficiente para realizar el diagnóstico. La punción seca también determinará al instante si padecemos este síndrome al haber un espasmo en el músculo afectado cuando se clava la aguja.

Síntomas

Los síntomas principales del síndrome miofascial son los siguientes:

Dolor muscular intenso que persiste o empeora

Nudos de contracción en un musculo

Dificultad para dormir a causa del dolor

Al presionar estos puntos sensibles, el dolor irradia hacia zonas más alejadas al punto de palpación. Además, la zona muscular dolorosa se encuentra dura y tensa.

Algunas investigaciones afirman que el síndrome miofascial puede evolucionar en fibromialgia en algunas personas. El cerebro de las personas que padecen esta enfermedad se vuelve más sensible a las señales de dolor, por lo que, según algunos médicos, el síndrome miofascial puede tener un papel importante en el inicio del proceso.

Causas

Aunque no se conoce la causa exacta del síndrome miofascial, sí que hay evidencias clínicas y factores que favorecen a su aparición:

Estrés emocional y en general: estas personas tienden a apretar sus músculos, provocando una tensión que deja los músculos sensibles a los puntos dolorosos.

Estrés muscular por exceso de deporte

Lesiones deportivas: éstas pueden hacer que se formen puntos desencadenantes del dolor.

Patologías vertebrales, discopatías y procesos artrósicos.

Microtraumatismos de repetición: movimientos repetitivos en el trabajo.

Este síndrome afecta especialmente a aquellas personas que realizan tareas repetitivas que involucran la musculatura de la espalda, o a aquellas que mantienen una mala postura por pasar muchas horas sentados delante de un ordenador.

Tratamiento

Si el dolor muscular, espasmos y acortamiento de los músculos de la espalda se asientan con el tiempo, puede probar una descompensación muscular que afectará al resto de la musculatura. Por eso es importante tratar el síndrome miofascial al menor síntoma.

El principal objetivo es la liberación miofascial de los músculos de la espalda para así controlar el dolor muscular, recuperar la elasticidad de las fascias, restaurar la longitud y tono normal del músculo, y relajar la zona afectada.

Existen diferentes tipos de tratamientos:

Analgésicos

Estiramientos: ejercicios suaves para aliviar el dolor del músculo afectado. Siempre bajo la supervisión de un profesional.

Estiramiento postural para ejercitar y reforzar los músculos que rodean el punto doloroso.

Masajes: a través de un masaje en la zona afectada, el fisioterapeuta puede ayudar a reducir el dolor.

Calor: aplicar calor con una almohadilla o una ducha de agua caliente ayudará a aliviar la tensión muscular. También te ayudará a aliviar el dolor la terapia de andulación, que incorpora emisores de calor por infrarrojos.

Punción seca: insertar una aguja en lugares que rodean el punto gatillo puede ayudar a aflojar la tensión muscular.

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