Tortícolis muscular, ¿cómo combatirla?

17.09.2019

¿Quién no se ha levantado alguna vez de la cama por la mañana y se ha dado cuenta que no puede mover el cuello? Esto puede deberse a una tortícolis muscular, que aparece, entre otras causas, por una mala postura al dormir.

En el post de hoy te explicamos todo lo que debes saber sobre la tortícolis muscular.

torticolis

¿Qué es la tortícolis?

La tortícolis es una contracción muscular que se origina en la zona del cuello y que causa dolor y rigidez al realizar cualquier movimiento. Ésta ocurre cuando los músculos del cuello giran más allá de su capacidad habitual, haciendo que la cabeza se incline.

La aparición de la tortícolis puede deberse a varias causas: una mala postura al dormir o en el trabajo, movimientos forzados, una corriente de aire, tras una lesión en la zona de las cervicales, una infección en la cabeza o el cuello donde la inflamación hace que los músculos se contraigan, o incluso una reacción a una medicación. El estrés y la fatiga también hacen que una persona sea más propensa a sufrir una tortícolis.

Por este motivo es muy importante cuidar nuestro cuello y prevenir esta afección. Dado que en la mayoría de los casos la tortícolis aparece debido a una mala postura, debemos tener siempre una buena higiene postural. También es importante usar un buen colchón y una buena almohada a la hora de dormir.

Las técnicas de relajación y estiramientos en la zona del cuello de manera regular también ayudarán a reducir los riesgos de padecer una tortícolis muscular.

Síntomas

Los síntomas de la tortícolis se suelen detectar rápidamente. Éstos, además, pueden variar en función de la persona. Los más habituales son:

Dolor cervical, dolor de espalda, dolor en los músculos del cuello, rigidez del músculo esternocleidomastoideo y calambres o sensación de ardor en el cuello.

Movimiento limitado de la cabeza y la zona del cuello: además, notaremos una ligera inclinación de la cabeza hacía un lado y, si palpamos allí donde nos duele notaremos que el músculo está rígido.

Dolor de cabeza: éste se produce debido a la rigidez de la zona, y suele ser más habitual en personas propensas a sufrir cefaleas o migrañas.

Hombros a diferente altura: otro de los síntomas de la tortícolis puede ser que un hombro esté un poco más alto que el otro. Esto se debe a que la intensa contracción que se produce en el músculo hace que la cabeza se tuerza hacia un lado.

Tratamiento

El descanso y el reposo es primordial para tratar la tortícolis muscular. Otros tratamientos efectivos en estos casos son:

– Aplicar calor en la zona del cuello

– Realizar estiramientos de los músculos afectados

– Tratamiento fisioterapéutico a través de masajes

Medicación: calmantes musculares

– Uso del collarín de manera puntual, ya que no es conveniente que el cuello se mantenga más rígido de lo que ya está.

Cirugía: se puede hacer en niños en edad preescolar siempre que el resto de los tratamientos no haya funcionado.

La tortícolis muscular suele tener una duración máxima de tres días, por lo que, si seguimos estos consejos, ésta desaparecerá antes de lo previsto.

Si no se realiza una detección precoz, la tortícolis puede convertirse en crónica. En este caso, el paciente puede presentar entumecimiento u hormigueo debido a la presión ejercida sobre las raíces de los nervios del cuello.

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