Rate this post

ACÚFENOS (TINITUS)

Los acúfenos o tinnitus es una percepción repetitiva o constante de un ruido o sonido. La persona afectada escucha tintineos, silbidos, pitidos o crujidos. A veces más fuertes, otras más débiles, pero el ruido es constante.

El acúfeno es un problema frecuente en la población general. De forma más común, los acúfenos suelen aparecer alrededor de los 45 años. Por otro lado, se estima que alrededor de un 30% de la población adulta ha percibido acúfenos en algún momento de su vida de forma transitoria.

Descarga la guía con información sobre Acúfenos (Tinnitus)

hhp portada3D sistema nervioso 13
Causas

Causas de los acúfenos (tinnitus)

Aún no se tiene certeza sobre las causas de los acúfenos. Las tesis anteriores revelaban que los ruidos en el oído eran consecuencia de continuos trastornos de la circulación sanguínea en el oído interno. Hasta el día de hoy esas tesis se han ido descartando científicamente.

Actualmente se piensa que en el tinnitus entran en juego diferentes factores. El papel central lo desempeña la capacidad individual para combatir el estrés, que ha resultado ser la causa principal de esta enfermedad. En casi todos los casos el tinnitus es consecuencia de una sobrecarga física y mental constante que ejerce presión sobre el sistema auditivo. Esto explica lo que hoy es un consenso médico: los ruidos en el oído no son enfermedades sino síntomas, de la misma manera que el dolor le indica a los afectados que algo no va bien. Por lo tanto los acúfenos pueden contemplarse como una señal de alarma del cuerpo y de la mente. Además del estrés crónico, incluso cuando es esporádico, las causas que pueden producir esta enfermedad pueden ser otras, como por ejemplo alteraciones en el nervio auditivo o en el centro auditivo, otitis media o arteriosclerosis.

Síntomas

Síntomas de los acúfenos (tinnitus)

A parte de los ruidos extremadamente molestos en el oído que sufren los afectados, los acúfenos también se caracterizan por un dolor punzante y tirante en ciertas zonas de la cabeza y la nuca, que puede reflejarse en la región de la columna cervical y hasta en la zona situada entre los omoplatos.

Con frecuencia se presentan trastornos del sueño y problemas de concentración, contracturas musculares, mareos, estados de angustia y depresión. En conjunto el tinnitus merma considerablemente la resistencia y el rendimiento y perjudica seriamente la vida personal y laboral.

Diagnóstico

Diagnóstico de los acúfenos (tinnitus)

El médico revisará los oídos, la cabeza y el cuello para buscar las causas del tinnitus. Las pruebas consisten en:

Examen de la audición. Se realiza en una habitación con aislación acústica con auriculares por los que se reproducen determinados sonidos en un oído por vez. El paciente indica cuando puede oír el sonido, y los resultados se comparan con los que se consideran normales para su edad. Es un ejercicio que puede ayudar a descartar o detectar posibles causas del tinnitus.
Movimiento. El médico pedirá que el paciente mueva los ojos, la contracción de la mandíbula o el movimiento del cuello, los brazos y las piernas. Si el tinnitus empeora, este procedimiento ayudará a detectar un trastorno no diagnosticado.
Pruebas de diagnóstico por imágenes. Es posible que sean necesarias pruebas de diagnóstico por imágenes, como la resonancia magnética.

tratamiento icono

Medidas contra el Tinnitus

Métodos de relajación

En el caso del tinnitus es importantísimo aprender a relajarse. Todo el mundo debe descubrir por sí mismo qué método es el que mejor le ayuda. Éstos métodos de relajación son prácticas muy buenas para relajarse:

● La terapia respiratoria.
● El entrenamiento autógeno.
● El entrenamiento de relajación muscular progresiva de Jacobson.
● El yoga o la meditación.

relajacion acufenos

Medidas agudas

En primer lugar se intentará mejorar el tinnitus a través de medidas que deberán aplicarse lo más rápido posible después de la primera aparición. Para ello son ideales las perfusiones de principios activos que estimulan la circulación sanguínea. Así el oído interno recibirá una mejor irrigación de sangre y oxígeno. Si se sospecha que la causa de los ruidos en el oído se debe a una inflamación se administrarán perfusiones de cortisona. Si estas medidas no mejoran las molestias, en la mayoría de los casos se realiza una terapia aeróbica hiperbárica que consiste en generar una especie de cámara de presión en el oído.

Electroestimulación

Se trata de una terapia que consiste en aplicar en la zona mastoidea (zona posterior del pabellón auditivo) una corriente eléctrica de baja intensidad que consigue un aumento de la temperatura de la zona, lo cual produce un estímulo metabólico y un supuesto efecto regenerador de los tejidos afectados.

Enmascaradores de tinnitus

Psicoterapia

Las medidas de tratamiento de este tipo son eficientes sobre todo para los que sufren estados depresivos y de angustia por los ruidos en el oído. Ha demostrado ser especialmente satisfactoria la denominada terapia conductista cognitiva.

Luchar contra la locura: el ejercicio físico

Practicar deporte regularmente ayuda al cuerpo a combatir mejor el estrés generado por el tinnitus. El aumento de la circulación del cuerpo posee además un efecto relajante sobre el sistema nervioso vegetativo. Esto no solo fortalece el sistema nervioso y permite dormir mejor sino que también actúa positivamente sobre la concentración. Además la actividad física ayuda a descargar la adrenalina y otras hormonas del estrés y reduce sus efectos nocivos.

Información

Más información sobre los acúfenos

Casi todos sabemos lo que son los ruidos en el oído. Van y vienen, nada fuera de lo habitual. Pero en algunas personas ese ruido permanece en sus oídos. A veces más fuerte, otras más débil pero siempre constante.

Estructura del oído

El oído está conformado en tres partes: el oído externo, el oído medio y el oído interno.

● Oído externo

El oído externo lo forman el pabellón auricular y el canal auditivo externo. El pabellón auditivo está formado principalmente de cartílago elástico. Se adentra en la zona inicial del canal auditivo externo y su función es la de altavoz, conduce las ondas entrantes hacia el canal auditivo externo. Tiene entre tres centímetros y tres centímetros y medio de largo y está formado por una parte externa cartilaginosa y otra interna ósea. El canal auditivo externo conduce el sonido desde el pabellón auditivo en dirección al oído medio. En la piel de la parte cartilaginosa hay folículos pilosos, glándulas sebáceas y de cerumen.

● Oído medio

La parte media del canal auditivo abarca el tímpano, la cavidad timpánica y la trompa de Eustaquio. El tímpano se encuentra al final del canal auditivo óseo y separa el canal auditivo externo de la cavidad timpánica. Está formado en su mayoría por tejido conectivo estirado, solo por la parte de arriba tiene una pequeña área más flácida. La membrana del tímpano transforma el sonido entrante en vibraciones y lo transmite a la cavidad timpánica. En el interior se encuentran los osteocillos óticos recubiertos de mucosa: el martillo, el yunque y el estribo, los huesos más pequeños de nuestro cuerpo. El martillo está formado por un manubrio, un cuello y una cabeza. El manubrio del martillo está insertado en la membrana timpánica. El yunque está unido al martillo por una articulación en silla de montar y está formado por un cuerpo y dos apófisis: una larga y otra corta. El estribo está ligado por su cabecita al yunque mediante articulación deslizante. Su base desemboca en la ventana oval. Mediante la citada cadena de huesecillos se transmiten las vibraciones del tímpano, originadas por las ondas sonoras, hacia el oído interno; la base del estribo dirige las vibraciones sonoras a través de la ventana oval a la linfa del oído interno. Allí, la presión acústica se concentra hasta 22 veces. La trompa de Eustaquio conecta el oído medio con la cavidad nasal y sirve para compensar la presión por ejemplo al volar o bucear.

● Oído interno

El oído interno está situado en el hueso occipital y consta de un sistema completo de cavidades: el laberinto óseo. El laberinto está lleno de un líquido denominado perilinfa y contiene el órgano de la audición, la cóclea ósea y el sentido del equilibrio. La cóclea es un pasillo que se enrolla dos veces y media alrededor de un eje óseo. Dicho pasillo está dividido en tres partes separadas entre sí. En el centro hay un pasillo coclear intermedio, encima queda la rampa vestibular y debajo la rampa timpánica. La rampa vestibular y la rampa timpánica están llenas de perilinfa y finalizan en la ventana oval y en la ventana redonda. El pasillo coclear sin embargo está lleno de la denominada endolinfa y limita con la membrana basilar por la rampa timpánica. En esta membrana basilar está situado el órgano de Corti, el verdadero órgano de la audición, con alrededor de 15.000 células sensoriales auditivas y células de soporte dispuestas en fila.

El Ruido: un riesgo omnipresente

Podemos cerrar los ojos, pero no nuestros oídos. Así que es importante prestar atención a las ondas sonoras que llegan todos los días a nuestro tímpano. El daño tanto físico como psicológico y la magnitud del mismo dependerá de la intensidad, de la duración del ruido y de la pausa que permite recuperarse a nuestros oídos. Además de estas magnitudes medibles también desempeña un papel importante la percepción subjetiva del ruido y la sensibilidad.

Escala de peligro

Si se supera la sonorización de 85 decibelios dB (A) comienza a ser peligroso para el oído; si se mantiene este ruido, se le allana el camino al daño auditivo. Según los hallazgos más recientes de la investigación sobre el efecto del ruido, las cargas constantes de entre 60 y 65 dB (A) producen estrés y perjudican la salud. El nivel entre 40 y 45 dB (A) ya altera las fases del sueño y reduce la calidad del reposo nocturno. A modo de comparación, un ruido normal procedente del entorno más próximo con 60 decibelios ya tiene consecuencias.
El ruido de una calle muy transitada o de la autovía es de 80 decibelios. Un camión pesado supone una carga de 90 decibelios para el tímpano, una discoteca, 110 decibelios; a partir de los 120 decibelios se considera umbral de dolor. Si pensamos que el ruido que produce un avión produce un nivel de 130 decibelios, solo superable por un estallido cerca de la oreja, por ejemplo de petardos, no es nada raro que los daños auditivos permanezcan una vez pasado el ruido.

Más artículos sobre acúfenos (tinnitus) que te pueden interesar

Acúfenos, cuando el silencio desaparece

El silencio puede ser en muchas ocasiones todo un lujo. En un mundo tan ruidoso como en el que vivimos es difícil lograr momentos de esa clase. Sin embargo para algunas personas es imposible conseguirlo. Te contamos qué son los acúfenos que llevan a quienes lo sufren a no vivir jamás en calma.

Acufenometría: ¿cómo puedo recuperar el silencio?

¿Te imaginas no vivir nunca en silencio? ¿Solo encontrar alivio durante el sueño? ¿La sensación tan horrible de tener siempre un pitido en la cabeza? Pues esa es mi vida, llevo ya un año viviendo, bueno no, sufriendo esta situación, lo que en un principio era molesto a hora en ocasiones se torna en insoportable.

jornadas icono hhp

JORNADAS CONTRA EL DOLOR

Inscríbase gratis a una Jornada de andulación en un centro de salud cerca de su localidad

Ver jornadas

fisio icono hhp

PLAN PERSONALIZADO

Servicio gratuito y permanente para ti y para tu familia por parte de un fisioterapeuta de HHP Spain

Saber más

vibracion icono hhp

TECNOLOGÍA AVANZADA

Descubre los 2 tratamientos en los que se basa la tecnología de andulación

Más información